
El presidente de la Real, Jokin Aperribay, analizó el nuevo escenario que se le presenta al club realista una vez concluido y superado el proceso concursal. El dirigente volvió a destacar que en el primer año de mandato han tenido que superar "un momento crítico", al haber conseguido garantizar la supervivencia de la Real, máxima prioridad a lo largo de los últimos meses. Esto es un motivo para "sentirnos orgullosos, aunque queda mucho por hacer". El nuevo reto del Consejo es lograr "la estabilidad económica de la sociedad", en base al cumplimiento de unos presupuestos "en los que el realismo, el equilibrio y el control van a ser fundamentales".
Aperribay quiso compartir la gran noticia de la sentencia del juez con "sus verdaderos protagonistas: los acreedores, las instituciones, los empleados, jugadores y técnicos de la Real, sin los cuales no habría resultado posible".
El abogado especialista en la materia, José Luis Martínez, fue el encargado de explicar el capítulo final del concurso. El letrado destacó que "la Real ya está libre de la vigilancia de los administradores, por lo tanto ya es responsable de sus propios actos. El Convenio empieza a aplicarse de la firmeza de la sentencia. Ahora se inicia la pieza de calificación, la última prevista, en la que se estudian las posibles responsabilidades. Si no cumplimos con las obligaciones que nos hemos comprometido en el Convenio, el juez podría sancionarnos con la disolución del club. Creo que vamos a estar lejos de esa situación".
Fue el presidente quien se adentró en la marea de datos sobre la deuda del club. Aperribay recordó que la deuda concursal era de 41.160.870 euros, en la que se incluía la provisión del IVA, los 4.800.000, que "no forma parte de la deuda". Tras las quitas del 50% y 40% y los Créditos Participativos, si la Real asciende, el club tendrá que hacer frente en los próximos tres años al pago de 4,2 millones correspondiente a los Créditos Ordinarios (cada año pagará 1,4 millones, cantidad que estará presupuestada) y en los tres siguientes al 1,1 de los Créditos Subordinados (378.398 euros por año). Sin embargo, si el equipo sigue en Segunda, habrá dos temporadas de cadencia para afrontar el pago de los participativos desde la 2012/13 a la 2014/15, y, tras otros dos años de cadencia, acometerá en otros tres años los Subordinados (1,4 cada año y luego 378.398). Quedan pendientes de negociar los Privilegiados, para lo que ya cuentan con el permiso del juez.
Aperribay confirmó que Riesgo no se va a ir en el mercado de invierno, aunque la situación económica del club obliga a escuchar cualquier oferta: "Bravo se va a ir al Mundial, por lo que vamos a necesitar un tercer portero. No concretamos nunca cifras con el Zaragoza. Tampoco hemos hablado con el Barcelona de Bravo".
CAMBIO DE AUDITORES Para terminar, el presidente realista anunció que en la Junta Extraordinaria de Accionistas se propondrá el cambio de la empresa de auditoría: "Queremos pasar de Olszewsky Auditores a AGM Consultores".